
En México DF, al lado del metro universidad, casi invisible por culpa de los omnipresentes peseros, se encuentra el Bar Caribe. Dentro actúan Los Huevos Revueltos, una banda de blues compuesta por cuatro apasionados de la música. Da gual que el hit de su repertorio sea el típico Smoke on the Water de los Deep Purple, da igual que el público esté compuesto por jovenes borrachos que cambiarían cualquier actuación músical por ver un par de tetas sobre el escenario. Ellos saltan, cierran los ojos e interactúan con el público del antro, formado casi exclusivamente de hombres que se dedican a llenar su vacío de humo y de cerveza.
Fuera se ve a un vagabundo que lleva un palo a cuestas y que amenaza con usarlo. Sólo por hacer algo, sólo por demostrar que él esta ahí, que está loco y tiene un puto palo con el que puede crear problemas. De repente entra un payaso al bar, después de saludar efusivamente a todo aquel que encuentra en su camino, aunque no lo conozca de nada ni sepa si es un violador o el hijo del gobernador del estado. Sube al escenario y empieza a cantar, a gesticular. Se quita su sombrero, empieza a mover la melena y a rocanrolear. Uno piensa que si en algún lugar, alguna vez, ha habido algo auténtico, algo real, es en éste lugar, debajo de esa bola de discoteca cutre.
Tocan otra canción típica, esta vez de El Tri. “No se si soy raza, soy banda o que coño soy. Sólo sé que soy un hijo de la chingada“. Sigue el show con el payaso haciendo chistes sobre la drogadicción mientras ojos cada vez más rojos le miran y se fijan en su cara demacrada y en sus atroces tatuajes que le llenan el brazo. Afuera se ven luces rojas y azules provenientes de un coche de policia, ya no hay rastro del vagabundo.
El payaso y el grupo terminan su actuación, los instrumentos han dejado de sonar y aquí no ha pasado nada. De camino a casa, el taxista intenta romper el incómodo silencio diciéndonos donde podemos ir a fiestear los sabados por las noche, nos nombra lugares seguros a donde podemos ir. Como si lo que la gente quiere los sabados a la noche fuera desconectar.
Visión Túnel – Brillan Sin Alumbrar




